Taller de monitoreo de mamíferos marinos con estudiantes de preparatoria en Bahía Magdalena, B.C.S.

En México, están registradas 47 especies de mamíferos marinos: ballenas, delfines, manatí, lobos marinos, lobos finos, focas y elefantes marinos. El lugar en donde se pueden encontrar más variedad de especies es en la costa occidental de la Península de Baja California. Es en esta región en donde se localiza Bahía Magdalena, una de las 3 lagunas de reproducción de la ballena gris, en donde año tras año, cientos de hembras dan a luz a sus crías.

Una ballena gris migrando durante la temporada reproductiva a las costas occidentales de la Península de Baja California.

Una ballena gris migrando durante la temporada reproductiva a las costas occidentales de la Península de Baja California.

Las características de tamaño, posición geográfica y presencia de ciertos recursos naturales, ofrece un escenario incomparable que es ideal para diversas especies de mamíferos marinos. Por un lado, las islas de barrera crean un sitio protegido del fuerte oleaje del Pacífico, lo cual es perfecto para hembras preñadas y crías recién nacidas, o adultos que buscan pareja para aparearse. En las zonas de mayor profundidad es posible encontrar diversas tipos de peces en abundancia (que en parte se deben a los extensos bosques de manglar), las cuales son el alimento principal delfines y lobos marinos.

Bahía Magdalena ofrece un hábitat único para  mamíferos marinos.

Bahía Magdalena ofrece un hábitat único para mamíferos marinos.

Como parte de las actividades de educación ambiental, capacitación e impulso para promover el orgullo por los recursos naturales locales entre los jóvenes de Bahía Magdalena, por tercer año consecutivo se llevó a cabo el taller de monitoreo de mamíferos marinos. Con el apoyo de personal de la Universidad Autónoma de Baja California Sur, jóvenes de preparatoria reciben capacitación sobre la biología básica de los mamíferos marinos y aprenden a identificar a las especies más comunes de la región, así como las técnicas más utilizadas para estudiarlos en su ambiente natural.

El taller incluye una sesión práctica, la cual consiste en realizar una navegación por varias horas dentro de la bahía en busca de mamíferos marinos para aprender aspectos relevantes sobre el monitoreo de estas especies. Siguiendo una ruta previamente marcada y protocolos de investigación científica, los estudiantes de preparatoria se mantienen atentos a lo largo del recorrido en busca de delfines, ballenas y lobos marinos. Una vez que detectan la presencia de individuos, toman datos con GPS, fotografías, la temperatura del agua e identifican la especie de la que se trata con el uso de guías de identificación. Asimismo, aprenden sobre buenas prácticas de avistamiento de mamíferos marinos.

Jóvenes de preparatoria durante la sesión práctica del taller.

Jóvenes de preparatoria durante la sesión práctica del taller.

Hasta la fecha, 21 jóvenes han terminado la capacitación y se han registrado numerosos individuos de lobos marinos y 3 especies de delfines (además de la visita invernal de las ballenas grises). Este año, rompimos record y casi 50 alumnos asistieron a las sesiones teóricas, por lo que aún quedan por realizar navegaciones para que éstos últimos completen su adiestramiento. Además, COSTASALVAJE tiene planes para compartir la información generada de estas navegaciones (registros de mamíferos marinos) con instituciones de investigación para que, eventualmente, estos datos aporten información relevante para tomar decisiones respecto al manejo de estas especies.

Jóvenes de preparatoria de Bahía Magdalena que completaron su adiestramiento en monitoreo de mamíferos marinos.

Jóvenes de preparatoria de Bahía Magdalena que completaron su adiestramiento en monitoreo de mamíferos marinos.

Avistamiento de delfines nariz de botella durante la sesión práctica del taller.

Avistamiento de delfines nariz de botella durante la sesión práctica del taller.

La presencia de mamíferos marinos en la bahía (que cambia de acuerdo a la época del año) aunado a la gran riqueza de flora, otro tipo de fauna silvestre, paisajes naturales y las condiciones relativamente prístinas de la bahía, representan un atractivo turístico para los visitantes. Sin embargo, la pesca continua siendo la principal actividad económica en la bahía. Si bien la industria del turismo es un fuente de ingresos para los locales, es difícil cambiar las costumbres de extracción hacia otro tipo de aprovechamiento de los recursos si no se cuenta con la capacitación adecuada ni el adiestramiento apropiado. Con este tipo de talleres, COSTASALVAJE busca lograr dos cosas: 1) Brindar herramientas a los jóvenes de las localidades que les permitan considerar en su vida adulta el realizar una actividad económica no extractiva; 2) Que se conviertan en adultos no sólo conscientes de la importancia de cuidar y respetar los recursos naturales locales, sino que también sepan cómo hacerlo.

Lobo marino que parece estar posando para la cámara. Foto: Octavio Aburto

Lobo marino que parece estar posando para la cámara. Foto: Octavio Aburto

-Mónica Franco

Todos x el manglar: estudiantes de secundaria trabajando por la conservación de manglares en Bahía Magdalena

Puerto San Carlos, en Bahía Magdalena (Baja California Sur), es una comunidad pesquera de poco más de 4,000 habitantes rodeada de extensos bosques de manglar.  Los servicios ambientales que brindan las 24,000 hectáreas de manglares presentes en Bahía Magdalena influyen tanto en la alta productividad pesquera (que representa el 70%  de las pesquerías del estado), como en la cantidad turistas que visitan esta comunidad cada año, convirtiéndolas en las 2 principales actividades económicas del puerto.  Aún así, este valioso ecosistema enfrenta serias amenazas debido al desarrollo mal planeado, la falta de infraestructura y servicios públicos (drenaje, colecta de basura) y a una falta de cultura de cuidado de los manglares y de los beneficios que aportan.

La comunidad de Puerto San Carlos, Bahía Magdalena, desde el aire.

La comunidad de Puerto San Carlos, Bahía Magdalena, desde el aire.

Conscientes de esta problemática, un grupo de 5 estudiantes entusiastas de la secundaria local, guiados por una maestra con mucha visión, se propusieron hacer algo al respecto. Incentivados por un concurso a nivel nacional llamado “Diseña el cambio” (en inglés, Design for chance), promovido en México por la Fundación Educaruno, desarrollaron el proyecto “Todos x el manglar”. El objetivo del concurso es que los estudiantes identifiquen problemáticas en su localidad, imagen soluciones que les beneficien a ellos y a la comunidad a futuro, y realicen actividades que representen el cambio necesario para hacer frente al problema.

La profesora Nora Guadalupe Olivares y sus alumnos Francisco Cortéz, María de Jesús Aragón, Patricia Dalay Higuera, Olga Rosalía Barraza y Francisco de Jesús Ledesma nos compartieron su experiencia en una reunión dentro de su misma escuela.

Orgullosos, los 5 estudiantes portan la playera color verde brillante que mandaron hacer en honor al proyecto, con la leyenda Todos x el manglar. Sonríen nerviosos al presentarse y decirme que todos van en 2do año de secundaria. La profesora Nora comienza explicando que decidió involucrarse en el concurso debido a que, a la par, llevó un diplomado en línea que lleva el mismo nombre (“Diseña el cambio”), por lo que estaría mejor preparada para asistir a los alumnos. María fue la primera en integrarse ya que ella, por invitación de la maestra, fue quien armó el equipo al invitar a los otros 4 compañeros.

Uno de los requisitos del concurso es presentar un video con los resultados del desarrollo del proyecto, el cual comprende cuatro fases: Siente, Piensa, Haz y Comparte.

Durante Siente, “los reuní y les hice ver la necesidad de observar su entorno para darse cuenta de aquello que no funcionaba bien o que representaba un problema, o que no se le estaba dando la importancia debida para que, en un momento dado pudieran decir: esto puede cambiar”, señala la profesora Nora.

El equipo "Todos x el manglar"

El equipo “Todos x el manglar”

Los chicos, después de reunirse y discutir, decidieron que concentrarse en el fenómeno de la disminución de la producción pesquera y de mariscos en los últimos años y que afecta a la economía local. “Es un recurso [los mariscos] que ayuda al desarrollo económico”, dice tímidamente Patricia. Los 5 jóvenes tenían muy claro que las pesquerías locales dependen de la salud de los manglares: “Cuándo éramos pequeños, algunos grupos [organizaciones conservacionistas] iban a nuestra escuela (…) ellos nos impartían pláticas sobre el manglar y lo hacían con frecuencia viendo que nosotros podíamos hacer el cambio…” nos compartió Francisco y añadió “Esto porque las personas grandes tienen sus costumbres y así viven ya”. Finalmente, esta fase culminó con los jóvenes dándose cuenta de que la basura representaba una amenaza latente en los manglares, sobre todo “en los lugares cercanos a las casas que están a la orilla del pueblo, donde encontramos más basura”, comenta María.

El objetivo, en palabras de  Jesús fue “(…) difundir la importancia de los manglares en la comunidad (…) esto es muy importante para la economía porque [la pesca] es la actividad principal, aquí en el puerto”. Olga añadió: “incluso beneficia a la población cuando es temporada de huracanes porque es una de las principales [barreras] que nos protegen de las fuertes corrientes de aire y algunas mareas que pueden ser muy altas”.

En la fase de Piensa, realizaron una investigación consultando en la biblioteca escolar y por internet y trataron de imaginarse de qué forma podían alcanzar el objetivo del proyecto. Así pudieron planear las actividades de la siguientes fases y cómo llevarlas a cabo. Durante la tercera fase, Haz, realizaron una práctica de siembra de 600 semillas de mangle junto a compañeros de la escuela y realizaron limpieza en algunas zonas cercanas a la comunidad. Finalmente, durante Comparte “trabajamos con niños de primaria con concursos de dibujo y realizamos diferentes actividades para informarles de nuestro proyecto” dijo Jesús. Los chicos tomaron fotografías durante todas sus actividades y un maestro de la escuela les ayudó editar este video:

Cuando les pregunté qué etapa les había gustado, sus respuestas revelan algo de su personalidad pero dejan muy claro una pasión por lo que hicieron. A Jesús y a María les gustó la fase de Haz porque en palabras de esta última “fue cuando ayudamos más al manglar al sembrar semillas”. Patricia nos dijo que fue la fase de Comparte la que más disfrutó porque “pudimos convivir con los niños de preescolar, primaria y secundaria. Hicimos una actividad de hacer una figura con botellas verdes [de plástico PET]… el concurso de dibujo y entregar los premios a los ganadores”. Para Olga fue una combinación de Haz y Comparte, “en Haz, porque pudimos convivir más con nuestros compañeros y realizar diferentes actividades que fueron entretenidas y además ayudábamos a una buena causa. Comparte porque pudimos promover nuestro proyecto y que se dieran cuenta de la importancia del manglar.” Francisco lo resumió muy bien al decir: “Todas me gustaron porque todas estaban relacionadas”.

El esfuerzo de este gran equipo valió la pena: de casi 5,000 proyectos sometidos a nivel nacional, fueron uno de los 25 proyectos ganadores. En septiembre viajan a Monterrey para participar en un intercambio de experiencias con los otros 24 equipos ganadores. Sin duda, un premio bien merecido y una aventura que les dejará mucho aprendizaje.

Vista de la página de internet del concurso "Diseña el cambio" donde aparece como ganador el proyecto "Todos x el manglar"

Vista de la página de internet del concurso “Diseña el cambio” donde aparece como ganador el proyecto “Todos x el manglar”

Cuando les pregunto cómo recibieron la noticia de que habían ganado, se ríen todos al unísono. La profesora Norma confiesa: “cuando sometimos el proyecto, poco después enviaron una confirmación de recibido junto a otros casi 5,000 proyectos que entraron…prácticamente era una aguja en un pajar, pero valía la pena intentarlo, vamos a hacer un buen papel, pensé”. Entre risas de todos dice: “No lo podíamos creer, estábamos separados todos [conectados en línea], pero a la vez todos juntos, gritando como locos”. “Todos nos vinimos a la escuela con la camiseta otra vez, y al día siguiente también” dice Patricia por encima de las risas de los demás.

Sus familias tampoco lo creían, pero una vez que la noticia se asentó los felicitaron a ellos a sus compañeros. Obviamente, todos están orgullosos de ellos. Jesús nos dice que su mamá “estaba muy emocionada porque le conté que eran 5,000 proyectos”. A María al principio no le creyeron, “mi mamá me dijo que esperara a que hablara con la maestra al día siguiente para confirmar y ya que le dije que sí había pasado, se puso muy feliz”. Patricia y Olga le hablaron a toda su familia durante la noche “todos me felicitaron y mandaron felicitaciones a mis compañeros”. Francisco dijo “me felicitaron mucho a mí y al equipo porque somos muy jóvenes y es un gran logro”.

Al preguntarles sobre el aprendizaje que tuvieron de esta experiencia (además de ya ser todos unos expertos en los servicios ambientales de los manglares), una vez más, sus respuestas me sorprenden. “Primeramente, a querer más el ambiente porque es una parte importante de nuestra vida y de nuestra cultura.” confiesa Jesús.  María tiene un punto de visto algo diferente: “Personalmente, fue a no rendirnos porque siempre trabajamos con ánimos”. Patricia confía en que hayan sido los jueces quienes aprendieron algo también: “(..)si los jueces se quedaron impresionados [porque los eligieron], se podría decir que miraron muy importante el significado de nuestro proyecto”. Olga añadió “(…)aprendí más sobre el trabajo en equipo porque cuando nos reuníamos a hacer investigaciones o entrevistas, todos nos apoyábamos un poco. Finalmente, Francisco comparte “Como teníamos mucho entusiasmo, aprendimos sobre el compañerismo” ya que debían continuar con sus labores escolares y en casa como de costumbre y el que todos hicieron el colaboraran, lo hacía más fácil.

Al final, todos coinciden en lo que debe seguir al regresar de Monterrey, pero Patricia parece haberlo puesto con mejores palabras “Sigue otra nueva etapa, pero no es nueva, porque debemos seguir compartiendo, seguir imaginando, seguir diciéndole a los demás que no saben, compartiendo la importancia y seguir participando. Que si vemos a alguien tirar la basura decirle que no debe hacerlo porque es importante cuidar el ambiente, o no talar los manglares, decirles que no lo hagan ni hacerlo nosotros, contagiar también nuestros familiares.”

El equipo ha accedido a unirse a la campaña #mangleESvida en donde COSTASALVAJE busca conservar 61 millas de línea de costa con manglares en Bahía Magdalena. En las comunidades de este importante humedal costero, estamos llevando a cabo difusión de los servicios ambientales de los manglares a través de pláticas a líderes locales y grupos organizados, y en las escuelas en los 3 niveles educativos. Ellos ya son parte del cambio. Su visión de los recursos naturales de su comunidad es parte de nuestra misión de conservación. Tomemos su ejemplo y seamos líderes de la conservación en nuestra comunidad.

En el sentido de las manecillas del reloj: Francisco, Jesús, Olga, Patricia y María.

En el sentido de las manecillas del reloj: Francisco, Jesús, Olga, Patricia y María.

-Mónica Franco

COSTASALVAJE en La Jornada Ecológica: mina submarina amenaza a las costas de Baja California Sur

En 2014, COSTASALVAJE se unió a las comunidades costeras del Golfo de Ulloa y Bahía Magdalena en Baja California Sur, para rechazar el proyecto de la mina submarina “Don Diego”. Junto a organizaciones de la sociedad civil, el gobierno municipal de Comondú, B.C.S. y el congreso de la entidad, manifestamos nuestro rechazo al proyecto a través del proceso de Consulta Pública promovido por la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT).

La crónica de esta experiencia fue plasmada en un artículo publicado en el número especial Agosto-Septiembre de La Jornada Ecológica (LJE).

El artículo publicado en el número Jul-Ago 2015 de La Jornada Ecológica,

El artículo de COSTASALVAJE publicado en el número Jul-Ago 2015 de La Jornada Ecológica.

Durante la edición de este número de LJE, se decretó un área de refugio pesquero en la zona donde se pretende realizar el proyecto, cuya propuesta fue apoyada por CONAPESCA. Este decreto nos tomó a todos por sorpresa ya que lo que se esperaba era el decreto de un Refugio para la tortuga amarilla, el cual era apoyado por la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (CONANP). Las implicaciones de este cambio están directamente relacionadas con la viabilidad del proyecto Don Diego: mientras que la propuesta de CONANP limitaba CUALQUIER actividad que pudiera potencialmente afectar a las tortugas de la zona, la de CONAPESCA sólo prohíbe específicamente actividades pesqueras. Es decir, no impone limitantes a un proyecto como Don Diego.

Asistentes a la Reunión Pública Informativa del proyecto Don Diego manifestándose en contra del mismo.

Asistentes en contra de Don Diego que asistieron a la Reunión Pública Informativa del proyecto.

Además, los promoventes del proyecto aplicaron una estrategia para ganar tiempo: retiraron la solicitud ante la SEMARNAT, sólo para volverla a someter unos días después bajo otro nombre y con algunos cambios superficiales. De acuerdo a información del sitio oficial del promovente, esto se hizo para “extender el período de tiempo de revisión y poder presentarle el proyecto a los nuevos gobernantes electos”. La nueva administración municipal y estatal de B.C.S. inicia labores en septiembre de 2015.

Así que continuaremos rechazando por la vía legal el proyecto. Las comunidades locales ya están informadas y estamos tomando cartas en el asunto.

Los ecosistemas costeros y marinos, la vida silvestre y la forma de vida de las comunidades pesqueras se ve amenazada por la presencia de la mina submarina Don Diego. Foto: Miguel Angel de la Cueva/COSTASALVAJE

Los ecosistemas costeros y marinos, la vida silvestre y la forma de vida de las comunidades pesqueras se ve amenazada por la presencia de la mina submarina Don Diego.
Foto: Miguel Angel de la Cueva/COSTASALVAJE

La relevancia de contar con espacio en medios masivos de comunicación tan relevantes a nivel nacional radica en las oportunidades ello ofrece. No sólo se pueden difundir los peligros que una actividad tan depredadora como la que pretende realizar la mina submarina Don Diego implican, también nos permite dejar muy clara nuestra posición y la de las comunidades potencialmente afectadas. Pero tal vez lo más importante es que podemos exhibir que la sociedad civil alzó la voz y se pronunció en contra del proyecto; que los pescadores y habitantes locales, organizaciones de la sociedad civil, académicos e incluso los gobiernos municipal y estatal involucrados tienen justificación social, económica y técnica para rechazar el proyecto. Con evidencias como ésas, las autoridades federales se quedan sin alternativa: deben rechazar el proyecto.

-Mónica Franco

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